Con un pasado en publicidad y mínimas participaciones en TV, lo convocaron para “El elegido”. De chico quería estudiar con Lito Cruz. De grande, comparte el elenco.
Una persona de 31 años que estudió teatro, pintura y canto probablemente sueñe con brillar arriba de un escenario o con ser reconocido por un cuadro, hasta tal vez con editar un disco propio. Sin embargo, Lucas Escariz estaba lejos de creer que podía actuar en una telenovela, y mucho menos en El elegido (a las 23, por Telefe), la tira en la que más de un actor consagrado quiere estar.
Desde que era muy chico, Escariz estuvo fuertemente ligado al arte y él mismo se describe como un observador de todo y de todos. “Creo que llegué adonde estoy hoy a través de una búsqueda inconsciente. No tengo demasiada formación actoral y, sin embargo, desde que era muy chiquito fui un poco actor”, asegura. La realidad apoya sus dichos y amplía los límites: su carrera empezó con una pequeña cámara grabadora, con la que realizaba videos caseros. Cuando era adolescente aprendió a editar en su computadora y así la camarita se convirtió en su fiel acompañante.
“Cuando era pibe le dije a mi mamá que quería empezar a ganar mi propia plata para poder comprarme una buena cámara y una computadora rápida para poder editar mis videos”. Y así fue como se metió de lleno en el mundo televisivo para realizar publicidades y poder, de esa manera, ganar algunos pesos.
El pequeño gran paso lo dio cuando realizó una corta participación en la telenovela Vidas robadas y luego otra en Mujeres asesinas , de Francia. Hoy, Lucas es Franco, el llamado ‘Putilín’ de El elegido .
“Mi personaje es súper sufrido. Tiene un amor completamente ciego por David (Luciano Cáceres) y no le importa ser maltratado. La verdad es que no deja de sorprenderme cómo creció el personaje y el lugar que se ganó dentro de la tira. Al principio era como un mueble, una parte más del decorado”, dice Lucas, y agrega que el crecimiento del personaje no sólo tiene que ver con la ayuda de sus compañeros de elenco, sino también con las improvisaciones que él mismo le aporta en el estudio de grabación: “Creo que no seguir el guión al pie de la letra en algunos momentos le dio a Franco mucha más vida. Y a eso apunto cuando me toca salir a escena. Busco destacar la riqueza de la realidad”.
Para un chico de barrio como él, trabajar con grandes y reconocidos actores como Lito Cruz, Pablo Echarri o Leticia Bredice no es algo de todos los días. Por eso sostiene la importancia de aprovechar cada instante y aprender siempre algo nuevo.
“Mirá las vueltas que da la vida, que cuando yo era muy chico le decía a mi mamá que quería estudiar teatro con Lito Cruz. Y ella me decía que no, que era muy caro y que no tenía sentido. Hoy, 20 años después, me toca compartir un elenco con él. Es increíble”, dice, y agrega que “éste es el trabajo que más tiempo me duró en mi vida”.
Cuando viaja desde su casa a grabar, Lucas escucha música under , y bandas poco conocidas. Si tiene que elegir una cantante como su preferida remarca a la argentina Rosario Blefari. Pero, más que de la música, Escariz es un apasionado del cine. “Soy amante de ver películas. Miro mucho por Internet y también disfruto mucho de ir al cine. Y me revolucionó por dentro la manera de hacer cine del director chileno Alejandro Jodorowsky. Me rompió la cabeza”.
La intensa búsqueda de Lucas por encontrar su camino dentro del mundo artístico lo llevó directamente a El elegido . Y su llegada fue algo fortuita: un productor de Telefe vio los videos que él publicaba en Internet y le gustaron. Lo contactó y, después de realizar varios castings, fue seleccionado para interpretar a Franco. Lucas asegura que hasta que entró a trabajar y a grabar la telenovela no sabía que quería ser actor y que “las cosas se fueron dando”.
De cara al futuro, Escariz no tiene muy en claro cuáles son los pasos que le interesaría seguir. Sin embargo, está seguro de que va a ser algo donde pueda dar lo mejor de sí. “Si puedo elegir, prefiero el cine que la televisión. Yo soy amante de la improvisación y en tele está todo muy estructurado. Los guiones son tal cual están escritos y las posiciones están demasiado marcadas. En cambio, en el cine hay más libertad”, dice.
Escariz es una joven apuesta y, hoy en día, en su entorno hay muchas expectativas puestas en él. Sin dudas, su papel en la tira de Telefe seguirá dando que hablar, pero Lucas no se apresura y asegura: “Conmigo pasó algo raro. Yo soy mucho más artista que actor. Pero en mi vida la actuación reveló al actor y, bueno, aquí estamos”.
(clarin)

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